
Una de las bellas obras de la Arquitectura Colonial que existen en la Ciudad de México, es el ex-Convento de la Merced. El juego de columnas que adornan los corredores es una verdadera joya. Vista de las columnas que forman los corredores.

Casino Militar de México que se encuentra ubicado en el Bosque de Chapultepec. Frente del edificio.
Otra de las principales entradas del Casino. Grandioso jardín con Iciosko al frente del edificio del Casino. Detalle del Patio interior del Casino.
Lugar para juegos deportivos en el exterior del Casino.

Entrada principal al Colegio Militar de México.
Una de las escultural de los Niños Héroes del Colesio Militar, colocadas a la entrada de la puerta principal. Aspecto general del exterior del Colegio. Casino Militar de los Alumnos en el interior del Colegio.
Otra de las esculturas de los Niños Héroes, colocadas a la entrada principal de la Escuela.

Gran escalinata que conduce a la entrada principal.
Vista general del frente del gran edificio con su enorme jardín.
Puertas de entrada y salida al Hospital, para automóviles.

Aspecto general del grandioso edificio construido para el Hospital Militar, en las Lomas de Chapultepec, uno de los lugares más hermosos de México. Recientemente inaugurado, cuenta con todos los adelantos de la ciencia.

Castellamhare del golfo.
Exquisito pueblo de pescadores y tradición balnearia. Es un buen lugar para explorar la costa norte.

Catedral de monreale.
Fundada por el rey normando Guillermo II en 1174, su decoración la convierte en una de las maravillas medievales.

Palermo.
La capital de Sicilia destaca por sus edificios de los siglos xi al xni; entre ellos el palacio de los Normandos y su maravillosa capilla Palatina.

Menos tranquilizadora, aunque igualmente espectacular, es la visión del Etna, que con sus 3.323 metros domina el este de Sicilia. Merece la pena abrigarse y hacer una visita al dios Vulca-no, quien últimamente ha puesto a cíclopes y gigantes a trabajar duro en su fragua para provocar las erupciones de julio de 2001 y octubre de 2002, en las que afortunadamente la población no corrió peligro. Para conocer el mayor volcán activo de Europa, los visitantes pueden quedarse en un primer nivel, donde están los refugios, o subir hasta los cráteres, un tramo en funicular y otro en todoterreno. También se organizan excursiones a pie, para los más deportistas.

Para saborear Ortigia hay que recorrerla a pie, sin prisas; pararse a tomar algo en los pequeños restaurantes que miran al mar y a las barcas de colores de los pescadores, curiosear en sus iglesias y, especialmente, disfrutar de su apacible atardecer. Ver el mar a través de la puerta de la iglesia del Espíritu Santo es una experiencia casi mística.