
Durante la época del emperador Trajano (98-117 d.C.) se construyó, en el monte Furado -en la zona lucense de Quiroga- un gigantesco túnel para desviar el curso del río Sil y aprovechar su riqueza aurífera. En O Courel se conservan varias minas a cielo abierto, que en la actualidad constituyen paisajes de aspecto sorprendente. Y ello es sólo una parte de la enorme riqueza de este espacio natural de 20.000 hectáreas que, con Os Aneares y la zona de O Cebreiro -también en Lugo- constituyen un entorno natural único. Aquí se encuentran la flora y la fauna propia del centro de Europa, la atlántica y la mediterránea.

Las inmediaciones del monasterio de Santa Cristina ofrecen una de las más hermosas vistas de la Ribeira Sacra: los llamados Balcones de Madrid, donde tradicionalmente las familias despedían a los segadores, afiladores o barquilleros que abandonaban Galicia para ir a ganarse la vida a tierras remotas. El panorama desde aquí es espectacular. Casi tanto como el que dejaron los romanos al abandonar O Courel.

EREMITORIOS DEL SIL
Los bosques ganan frondosidad en la Ribeira Sacra, una comarca de cañones escarpados, en cuyos fondos discurren los cursos fluviales del Miño y el Sil. Aquí buscaron refugio los monjes que huían de la ocupación árabe en la Baja Edad Media. Del rosario de monasterios que erigieron entre los árboles y meandros en este paisaje de verdor insuperable, destaca Santo Estevo de Ribas de Sil, transformado hoy en parador nacional. San Pedro de Rocas, Santa Cristina de Ribas de Sil -cuya iglesia es una destacada manifestación del románico gallego- o San Miguel de Eiré son otros tantos eremitorios de la región.

DANZANTES ataviados con trajes vistosos; flechas que utilizan durante la ejecución de bailes, arcos adornados con flores artificiales. Alegres niñas bailan en honor del Santo Patrono de su pueblo.
Los Viejitos de Michoacán, en su baile favorito.

DANZANTES.
Los campesinos y trabajadores de industrias como la de cerámica y loza, que son aborígenes de todo el país, en la actualidad no pierden las costumbres que les tesaron sus antepasados y para (estejar algún santo o festividad de sus pueblos natales, se visten con trajes pintorescos adornados con telas de distintos colores, gorretes con grandes plumas y máscaras. Ejecutan bailes a la usanza de cada uno de los pueblos a que pertenecen durante el tiempo de los festejos.

EL LAGO DE XOCHIMILCO luce en foda su belleza; los paseantes con sus canoas adornadas de flores. Jóvenes estudiantes de universidades de E. U. paseando alegres en sus canoas.
Una mujer con su pequeño hijo que lleva cargado en la espalda cubierta con su rebozo; es un tipo aborigen auténtico del lugar. Jóvenes vendedoras de flores y legumbres.

Vista del embarcadero en el lago de Xochimilco; gran número de canoas adornadas con flores esperan a los paseantes.
Una guapa señorita en una canoa con su ramo de flores cortadas en las chinampas del lago, paseando. Dos damitas con sus sombreros bordados y trajes de chinas poblanas pasean en su canoa alegremente en el lago.

Edificio del Palacio Municipal de Xochimilco.
Una pequeña Iglesia de la Época Colonial en una de las principales calles del pueblo de Xochimilco. Vendedores de flores en sus pequeñas canoas dentro del lago.

Visitar alhambra granada
Patio de regia magnificencia, donde en 1885, José Zorrilla fue coronado rey de los poetas. El segundo cuerpo de la galería que circunda el patio, no llegó a ser cubierto, pero se mantienen erguidas las columnas jónicas en que se apoya el entablamento. De sus cuatro fachadas, con obra de almohadillado, -sólo lucen decoración completa las orientadas a S. y O. El primer cuerpo, de orden toscano, es más sobrio en su ornamentación que el segundo, de orden jónico. En ambas lachadas se abren magníficas portadas y aparecen bajorrelieves admirablemente labrados.

Tallas y relieves en serpentina alménense, mármol blanco de Carra ra y gris de Sierra Elvira, frente a mosaicos de azulejos, encajes de yesería y tapices de estuco.
Pedro Machuca, que había respirado en Italia aires de renovación estética, diseñó los planos y comenzó las obras del inconcluso y majestuoso palacio, el más bello ejemplar de arquitectura civil que el Renacimiento ha dado a España. Consta de dos cuerpos y tiene planta cuadrada con amplísimo patio circular inscrito y al que sirve de anillo espaciosa bóveda, apoyada en columnas dóricas que se corresponden con pilastras del mismo orden adosadas a los muros.