
Aunque la Gran Barrera de Coral es la joya de Queensland, no hay que olvidar los otros dos ecosistemas que preserva este estado: la selva tropical y el ontbiick. Caims es, también, un excelente punto de partida para adentrarse en ellos. Al norte, la selva tropical se extiende hasta Cape York. Numerosos viajeros llegan hasta aquí en busca de aventuras al estilo Cocodrilo Dundee -aunque la famosa película se rodó en realidad en el parque de Kakadu, en el territorio Norte. A lo largo de 135 millones de años, la selva húmeda ha sobrevivido a los vaivenes de la naturaleza, desde erupciones volcánicas hasta bruscos cambios climáticos, pasando por las subidas y bajadas del nivel del mar o por los movimientos glaciares… Ahora la alarma ambiental ha sonado ante el temor de que la gran cantidad de visitantes pueda ser una amenaza para este ecosistema.

Entre las islas de la Gran Barrera que más atractivos reúnen para el viajero figura el archipiélago Whitsunday. Son unas 74 islas que aglutinan una gran variada oferta de actividades para el visitante: navegación a vela, excursiones por sus parques nacionales, submarinismo o simple ocio fecundo. Muchas de estas islas no son de formación coralina sino continental, están habitadas y disponen de elegantes morpara el turista. Otras son solitarias lenguas de tierra con largas playas, en las que se puede acampar. Y otras, las más numerosas, son frágiles islitas de coral alrededor de las cuales se puede nadar y bucear, disfrutando de sus increíbles fondos marinos.

ARRECIFES DE CORAL
Las expectativas de los buceadores en Cod Mole nunca se ven defraudadas. No sólo pueden nadar entre meros gigantes, sino también entre un espléndido muestrario de diversos tipos de anémonas, con sus correspondientes peces payaso y otras mil especies más de fauna marina. ‘Iodo ello en un ecosistema formado por millones y millones de pólipos, esos animales diminutos cuyo esqueleto calcáreo forma las sugerentes formas y colores del arrecife de coral.

BAJO LAS AGUAS DEL ARRECIFE PUEDEN VERSE MÁS DE CUATROCIENTAS ESPECIES DE CORAL.
Aunque las posibilidades de adentrarse en este mundo de aguas de color turquesa, fondos coralinos, peces tropicales y flora submarina son graneles y tentadoras, la normativa de Queensland sólo permite el buceo recreativo en puntos determinados de la Gran Barrera. Una de las zonas más concurridas y más emblemáticas es Cod I Io-le. En estas aguas próximas a la isla Lizard, los buceadores se mezclan con los meros patateros, unos peces enormes, que pueden alcanzar dos metros de longitud y doscientos kilos de peso, y que, mar adentro, se atreven a disputar las presas a los tiburones.

La isla Whitsunday, con 109 km’, es la más grande del archipiélago homónimo, situado en la Gran Barrera de Arrecifes tiene playas kilométricas, en las que se permite acampar.

ISLA FRASER. Esta isla de la costa sur de Queensland tiene un paisaje muy variado: largas playas de arena dorada, bosques y lagos cristalinos.
EN LAS ISLAS DE LA GRAN BARRERA DE ARRECIFES SE OFRECEN TODA CLASE DE DEPORTES ACUÁTICOS.

PRIMEROS COLONOS
A mediados del siglo xix, los europeos que probaron fortuna en Australia entraban por los dos puertos importantes del país: Sydney y Maryborough, en Queensland. Muchos de los colonos que se establecieron en esta última zona se dedicaron al cultivo de la caña de azúcar para cuyas plantaciones trajeron -a veces, raptando a los nativos-mano de obra barata de las islas del Pacífico líos kanakas}. La alta producción de las plantaciones favoreció la prosperidad de los terratenientes, cuyas elegantes casas coloniales todavía pueden verse en Maryborough. Una de ellas acoge el Heritage Centre (en la foto), que permite conocer el árbol genealógico de los primeros colonos.

Pero la principal puerta de entrada a la Gran Barrera de Arrecifes es Cairns. Es una ciudad de ambiente relajado y desenfadado. A diferencia de Brisbane, durante el día Cairns permanece casi vacía. No es extraño, ya que son muchas las posibilidades de ocio que ofrece el mar, la selva o la montaña que rodean la ciudad. Por la noche todo cambia: los que estaban buceando, tomando el sol o dándose un baño ya están en las calles, y cada plazoleta del centro de Cairns se convierte en punto de encuentro, en cada local suena un tipo de música, la cerveza corre en abundancia en los pubs y las fiestas se alargan hasta la madrugada.

Bundaberg es, además, uno de los accesos a la Gran Barrera de Arrecifes, que tiene en las islas Lady Ellioty Lady Musgrave sus estribaciones más meridionales. Desde Bundaberg hasta Cape York -en el extremo norte-, la Gran Barrera ocupa una extensión de dos mil kilómetros, que la convierten en el arrecife más grande del mundo y en una de las grandes maravillas naturales del planeta.

Hoy sigue siendo una industria próspera, cuyo proceso completo puede conocerse en la destilería de ron Bundaberg, con sede en esta ciudad.
La caña debía llegar a la refinería en un término de 14 horas después de su recolección, para asegurar un refinado de alta calidad. Esta necesidad que aún hoy se respeta- favoreció la construcción del ferrocarril que, paralelo a la costa, en dirección norte, cubre 1.200 kilómetros, desde Bundaberg hasta Cairns.