
Hace algo más de un año se inauguró el Parque de la Naturaleza SELWO, ideal para pasar el día con los niños, ya que se pueden ver muchas clases de animales mientras se disfruta de un precioso y cuidado entorno natural. En este Parque Natural se combinan los paseos a pie con otras rutas en vehículos todo-terreno que el parque facilita, para disfrutar de la naturaleza y de la visión cercana de algunos animales, con una cierta dosis de aventura. Al entrar en el parque por el “Pórtico de la Naturaleza”, encontraremos un bello lago artificial que se ha convertido en el habitat ideal para los flamencos, pelícanos, caimanes, hipopótamos, aves acuáticas y algunos primates. A partir de aquí nos adentramos en el “Cañón de las Aves”, un desfiladero natural de más de 300 m de longitud cubierto con una gran red que permite el vuelo y la cría de unas 500 aves de más de 40 especies, entre las que encontra-: mos espátulas, faisanes, ibis, grullas, ave-frias o marabús. Éste es uno de los aviarios más grandes de Europa donde las aves vuelan con total libertad. A la salida del aviario, un puente de i madera de100 m de longitud que cruza i el “Barranco Hondo”, donde se mueven especies procedentes de Asia (gayal, yack, búfalo,…), -y que recuerda al de la película “El Puente sobre el río Kwai”-, nos lleva hasta el “Poblado Central”, un lugar formado por grandes cabanas donde podemos contemplar panorámicas del parque e iniciar las rutas con camiones todo-terreno. En el Poblado hay un restaurante de comida rápida; la gruta de los murciélagos (donde, tras los cristales y envuelta en la semi oscuridad, vuela una especie especial procedente de Egipto); otro aviario, éste con mezclas de pajarillos de todos los colores; y el rep-tilario, con grandes ejemplares de anacondas y serpientes pitón. Alrededor de esta colina encontraremos una pequeña representación de la fauna ibérica, como el ciervo, la cabra montes, el buitre, el lobo o águilas…

El río Matarraña nace en los Puertos de Beceite o Ports de Beseit, en el límite entre Tarragona y Teruel. Su nacimiento, entre formaciones calcáreas, es espectacular, pero a medida que va ganando tierras más llanas, atraviesa campos de olivos, almendros y vid entre bosques de encinas y pinos. El río va enlazando pueblos que a pesar de la emigración y en algunos casos del abandono, conservan interesantes cas-
cos urbanos e importantes conjuntos monumentales, como sucede en Valde-rrobres -con una monumental iglesia y un castillo declarado Monumento Nacional -, La Fresneda, con bonitas calles por-ticadas, o Torre del Compte. Últimamente se están recuperando muchas de las casas que un día fueron abandonadas, y se han creado pequeños hoteles con encanto, así como casas de turismo rural. Todas estas innovaciones empie-zan a atraer un turismo de calidad. Beceite (Beseit) es un pueblo rodeado de bellos parajes naturales, que en 1420 fue j declarado “corte y recreo de Reyes” por Alfonso V. Durante la Guerra de la Independencia fue tierra de guerrilleros, que más tarde se unirían al ejército carlista.’! Durante la retirada de éste ejercitóse] quemaron monumentos como el Ayuntamiento (del s. XV), la Lonja (con tres arcos góticos), la iglesia de San Bartolomé y la ermita de Sta. Ana, que debieron ser posteriormente reconstruidos. Valderrobres (Vall-de-Roures) por su parte, es una población que conserva su trazado medieval.

¿Para olvidar la rutina?, ¿para recuperar libertad?, ¿para cambiar de aires?, ¿para ver cosas nuevas?, ¿para intercambiar algunas palabras con alguien que probablemente no volveré a ver?, ¿parassoñar un poco? Sí, pero, personalmente, creo que viajo para traíar de desvelar misterios. Para descubrir cómo éramos cuando éramos nómadas, cuando nos refugiábamos en las cuevas, cuando levantábamos menhires y rendíamos culto a las deidades que hoy llamamos paganas, cuando arábamos la tierra, cuando empezamos a defendernos unos de otros levantando nuestras primeras murallas, cuando erigimos torres y castillos, cuando caminábamos en romería hacia las pequeñas ermitas, o cuando construíamos nuestras casas en torno a las catedrales de piedra, cuando esperábamos con ilusión los días de mercado, y cuando viajábamos, en fin, con ganas de conocer el mundo y la manera en que cada cual trataba de entenderlo…
Creo que viajo para tratar de entender el mundo (y para entenderme), y para ello me vale cualquier rincón. Me gusta España, tan cerca, tan misteriosa. Tan variada en matices, tan saturada de historia. Tan contradictoria a veces. El mundo entero es apasionante, desde luego, pero a pocas horas de donde me hallo hay sorpresas suficientes^ara mantenerme asombrada varias vidas.

Hasta su expulsión definitiva de la Península, en 1492, los judíos prosperaron en esta ciudad, construyendo sus casas, talleres y sinagogas, de las que Toledo tuvo hasta diez. Hoy pueden visitarse la de Santa María la Blanca -en la foto-, levantada en el siglo XII, con cinco naves separadas por arcos de herradura; y la del Tránsito, la más grande de España, construida en 1360. Otros vestigios judíos pueden descubrirse con la visita «Conocetoledo», que organiza el Ayuntamiento.

TOLEDO
CIUDAD DE SINAGOGAS
Toledo albergó una de las comunidades hebreas más destacadas de la Península, en un dédalo de calles del oeste de la ciudad. Ya en el siglo xii, su aljama acogía a 12.000 judíos que sobresalían en el comercio y en la cultura; muchos de ellos trabajaban en la Escuela de Traductores de Alfonso X (1252-1284) con sede en Toledo.

Hoy, la visita a esta villa cacereña del valle del río Ambroz permite evocar aquella fisonomía, gracias a su laberinto de calles empedradas y casas con entramados de madera de castaño, que se agolpan hasta culminar en la iglesia renacentista de Santa María de Aguas Vivas.

Su presencia trajo prosperidad a Hervás, en especial gracias al cultivo de la vid. Sus casas tenían en la planta baja la bodega y la cuadra; en el primer piso las habitaciones y, arriba, el granero y la cocina. Se elaboraban recetas como la sopa dulce, los nuegadosde miel y el tishpitti, postres sefardíes que aún se cocinan.

CÁCERES
LA ALJAMA DE HERVÁS
El pueblo de Hervás, declarado conjunto histórico artístico en 1969, tiene una de las aljamas medievales mejor conservadas de España. En el siglo xm, la villa acogió a los judíos que huían del sur de la Península, donde eran perseguidos.

Turismo granada
Uno de estos cármenes, la Casa del Chapiz, palacio morisco del siglo xvi y ahora sede de la Escuela de Estudios Árabes, constituye expresiva síntesis de la fusión del arte árabe con el renacentista. La componen dos edificios distintos, construidos, sin embargo, en la misma época y comunicados entre sí.

Como el arrabal de la Alcazaba Vieja, el del Albayzín islámico contiene muchas casas árabes y moriscas y otras construcciones y restos de construcciones de la época musulmana; ofrece pintorescos y sugestivos paisajes y variadas y bellísimas perspectivas; pero su mayor ornato, como ocurre en todo el conjunto albayzinero, lo constituyen sus deliciosos cármenes, que esmaltan con infinitos espacios verdes, la blancura del caserío.