Archivos para 'Isla del sur' Categoría

La isla del sur, su historia

Pasará mucho tiempo, y aún recordaréis el silencio de la noche, las nubes negras cerniéndose sobre el pico Mitre, el tiempo prehistórico suspendido en la bruma, aprisionado por las telarañas de liqúenes grises, estancado en la humedad verde. Tanta es la belleza de Fiorland, que el hombre lo ha declarado parque nacional.
Perdonad mi entusiasmo, pero es que amo íntimamente los bosques, y aunque nunca estuve en Fiordland, lo he visto con los ojos de los que sí lo vieron. De hecho, apenas conozco ninguno de los paisajes de mi tierra. Estoy demasiado arraigado al lugar donde nací para viajar por ella. Pero vosotros sí podéis conocerlos.
Remontad la isla Sur desde Fiordland. Encontraréis preciosos lagos azules de origen glaciar. Primero, Te Anau y sus cuevas mágicas, con cascadas y remolinos. A menudo, el cielo tormentoso inunda de luz sombría las laderas y platea el lago. Por entre los escarpados de la garganta Takahe, los picos de las montañas Murchison se recortan a lo lejos.
Después llegaréis a Wakatipu. Desde las colinas, el lago parece de seda azul satinada, y las montañas, serpientes de jade verde. A la ciudad de Queenstown, en sus orillas, vienen hoy cachorros humanos de todo el mundo, en busca de emociones fuertes en plena naturaleza.
Continuad hacia el norte. Atravesaréis bosques apretados.

Escrito por en Isla del sur

Sin Comentarios

Isla del sur

Yo no estoy hecho para andar, pero he oído elogios unánimes sobre uno de sus senderos: el Milford Track, un trekking de 54 kilómetros. Es tan famoso, que exige reservar permiso con muchos meses de antelación. Durante cuatro días, caminaréis entre bosques de recias hayas rojas; atravesaréis cañadas rocosas por cuyas paredes se desbordan centenares de saltos de agua; os sentiréis minúsculos y aturdidos al encontraros cara a cara con el gigantismo de la cascada Shuterland, que se precipita desde 580 metros; en los puertos, descubriréis praderas de juncias, de un verde reluciente, y chapotearéis ciénagas alpinas sobre brezos y musgo.

Escrito por en Isla del sur

Sin Comentarios