Playas sur de brasil
Edificios de altura, uno al lado del otro, parecieran uno solo. Otro mundo, uno que después de haber pasado unas horas en Ponta Dos Ganchos ya no se extraña.
A mitad de camino, la lancha se detiene en la isla de Anhatomirim (U$S 111 por persona). El lugar es una hoja sacada de algún manual de historia brasileña: la casa del gobernador, la ca-déia (prisión) donde se alojaba a los detenidos, los cañones estratégicamente colocados desde el punto más alto y direccionados hacia el mar.
