Granada spain
Traspuesto el arco frontero al de entrada, el mirador que centra la Sala de los Ajimeces, en el cual el diminuto alicatado parece filigrana, nos brinda la vista del delicioso, poético y romántico Jardín de Lindaraja. La negruzca mancha que quiebra la nítida albura de la luentecilla de la Sala de los Abencerrajes, al S. del patio, trae a nuestra imaginación una trágica leyenda.
