Tag Archive 'Viajar a nueva zelanda'

Vacaciones en nueva zelanda

El viaje en avión solamente merece la pena si el tiempo es limitado, o si se quiere disfrutar de espléndidas vistas de montañas y volcanes. Se pueden conseguir cupones para vuelos interiores . Los trenes son cómodos, y algunas líneas, como la que va desde Christchurch hasta la costa oeste de la isla del Sur a través de los Alpes neozelandeses, reaímeme panorámicas. El autobús puede no resultar barato pero es eficaz y puntual. Hay pases que permiten un considerable ahorro. El alquiler de coches resulta razonablemente económicos. Además, la gasolina se consigue muy barata. Está muy extendida la compra de coches de segunda mano, fáciles de vender antes de abandonar el país. Otra alternativa es el alquiler de autocaravanas y de motocicletas. En Nueva Zelanda es muy habitual el autostop. Si tenemos más tiempo, la bicicleta es una alternativa elegida por muchos viajeros, pues se puede transportar en todos los autobuses del país. La travesía -tres horas-en transbordador desde Wellington, en la isla Norte, hasta Picton, en la isla del Sur, es muy agradable. Ofrece espectaculares vistas sobre ambas islas, el puerto de Wellington, el estrecho de Cook y la accidentada costa de Malborough. Un servicio marítimo une la isla del Sur con la de StíWart, y otro transporta a los caminantes que quieren recorrer el Parque Nacional de Abel Tasman.

Escrito por en Nueva Zelanda

Sin Comentarios

Turismo nueva zelanda

Puede que el hecho de sentirse apartados del resto del mundo, como un asteroide colgado a remolque de la Tierra, les haga agradecer al visitante que se haya tomado la molestia de venir hasta aquí. También es evidente su sentido de la solidaridad, una ética que han engendrado las duras con-
diciones de vida de los primeros años y la lucha por hacer fructificar la tierra.
Los pakeha, lidera-dos por muchos intelectuales y alentados por el Gobierno, miran con interés la resurreción maorí. Es más, cuando Gran Bretaña cerró su mercado a los productos neozelandeses a raíz de su entrada en la Unión Europea, los pakeha dejaron de soñar con la «madre patria» y descubrieron que debían forjarse su propia identidad. Si ahora se sienten un poco maoríes, es también
porque eso los distingue de los otros Estados anglófonos, y porque ayuda a que siga creciendo el concepto de un país original y diferente.

Escrito por en Nueva Zelanda

Sin Comentarios

¿Cómo llegar a nueva zelanda?

Hay varias rutas aéreas para llegar a nuestros antípodas. Las ofertas más económicas son las que ofrecen las compañías asiáticas Malaysia Airlines, Singapore Airlines, Thai, Eva y Garuda Indonesia, con tarifas economicas, en temporada baja. Todas ellas obligan a un cambio de avión en el Sudeste asiático. Air New Zealand tiene vuelos directos a Auckland desde Frankfurt y Londres, con posibilidades de escala en Los Angeles, Honolulú o Tahití. El precio desde Madrid o Barcelona oscila. Iberia ofrece salidas desde varios aeropuertos españoles, y permite paradas en Los Angeles, utilizando la ruta del Pacífico Sur.

Escrito por en Nueva Zelanda

Sin Comentarios

Nueva Zelanda turismo

Hoy recorréis Nueva Zelanda y veis kilómetros y kilómetros de suaves colinas cubiertas de prados verdes, arroyuelos en las vaguadas con sus chopos dorados, 60 millones de ovejas pastando, 9 millones de vacas, granjas… Todo os parece muy bello, pero antes no estaba ahí. Más de la mitad de la superficie del país es hoy pastos y prados, y antes estaba cubierta de bosques. ¿Entendéis lo que significa? Mataron los árboles. Yo conocía a muchos de ellos. Eran dulces y tranquilos, y cuando hablaban cantaban con suave murmullo. A veces los llamo por sus largos nombres, y ninguno me responde.
Mientras esto hacían, aquellos hombres, nostálgicos de su brumosa isla natal, encontraron algunos rincones que se la recordaban, y erigieron ciudades, como Christ-church, que son un calco de las que dejaron atrás.
Mi bosque tampoco escapó a la destrucción. A principios de siglo, los leñadores aparecieron en sus límites, en busca de los kaurís. Nuestra madera se consideraba «preciosa». Y con nuestra resina, la goma kaurí, fabricaban barnices. Avanzaron hacia el interior del bosque, talando y talando. Veía a mis hermanos caer estrepitosamente: kaurís que echamos raíces juntos, que crecimos y florecimos por primera vez en la misma primavera. Árboles con personalidad propia. Y aún peor: veía el futuro desvanecerse para siempre. Pero algunos pakehas y maoríes se rebelaron y organizaron una campaña para salvar el bosque. Finalmente, enj 1952, el Gobierno declaró a Wai-poua como santuario.
Yo fui un privilegiado. Me salvé, y aún puedo estremecerme de placer al sentir la lluvia golpear mis hojas, humedecer la sequedad de mi corteza y llegar a mis raíces, a través de la tierra porosa. El agua sube rápida por mis vasos leñosos, y todo mi ser se insufla de savia nueva y fresca. Sí, mis hojas aún inundan el aire con oxígeno puro, para disfrute vuestro y de todos los seres vivos.

Escrito por en Deportes

Sin Comentarios